LA EXCUSA DE LA CRISIS ECONÓMICA NO PUEDE SERVIR PARA DESTRUIR EL SISTEMA.
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La Portavoz Adjunta del GLITC y responsable de Educación, Inmaculada Blázquez,
con el ex director del C.E.I.P San José, Esteban Patiño. |
Alrededor de ocho millones de alumnos de enseñanza no universitaria han comenzado estos días un nuevo curso escolar que viene determinado por la magnitud de los recortes impuestos por el Gobierno del PP. Para empezar, las medidas aprobadas por el Ministerio de Educación, a través del Real Decreto de medidas urgentes de racionalización del gasto público educativo, en el que se incluye:
1º El aumento de las horas lectivas del profesorado que supondrá en este curso el despido de unos 50.000 trabajadores del sistema educativo y desde que comenzaron los recortes son cerca de 100.000 profesores menos. Las administraciones autonómicas que gobiernan suprimen a millares los puestos de docentes interinos que, en su mayor parte, cumplen la importante función de sustituir a otros compañeros que se hallan de baja por enfermedad. En consecuencia, miles de interinos no trabajarán durante este curso, al no ser renovados sus contratos. Además, otros muchos deberán soportar desplazamientos y supresiones de plazas. Para colmo de males, en algunas Comunidades Autónomas populares será el profesorado quien se encargue de vigilar a los alumnos en el comedor escolar, lo que conllevará despidos de personal contratado para prestar este servicio.
2º Incremento del número de alumnos por aula fijado para este curso en un 20% más. Esto significa que en Primaria se pasa de 25 a 30, en Secundaria el máximo autorizado pasa de 30 a 36; y en Bachillerato, a 42 alumnos por aula. La masificación en las aulas conlleva la bajada en la calidad de la educación.
A estos lamentables datos, hay que sumar otras medidas más recientes , por ejemplo, la subida del IVA, la retirada de las becas de comedor y becas de libros, como consecuencia de ello un tercio de familias no dispondrá de dinero suficiente para la compra de libros y material escolar. Algunas Administraciones incluso han anunciado su propósito de cobrar a las familias por el uso de las fiambreras en los comedores escolares (como en la Comunidad de Madrid).
Además, el alumnado con necesidades educativas especiales (supresión de las aulas de enlace) no recibirá la suficiente atención dada la reducción de este personal que atiende los servicios educativos y complementarios en los centros.
Jamás nuestro sistema educativo, que desde hace decenios venía experimentando un progreso sostenido en lo que respecta a la igualdad de oportunidades, había sufrido un revés como éste. El Gobierno del PP nos conduce a tiempos que pensábamos felizmente superados
La guinda de estos problemas la ha puesto la decisión ministerial de mantener los conciertos educativos a los centros que segreguen al alumnado por sexo, a pesar de las recientes sentencias dictadas por el Tribunal Supremo que se han pronunciado en sentido contrario.
No es casual que el PP insista en este tipo de políticas erróneas que encajan en la estrategia desvertebradora de uno de los fundamentos básicos del Estado del bienestar: LA EDUCACIÓN. Ni la pretendida reducción del déficit ni el supuesto ahorro en las cuentas públicas justifican este despropósito.
Por si todo esto fuera poco, el Ministro Wert proyecta una reforma educativa especialmente inoportuna y bastante incongruente por querer instaurarse en un momento en que se reducen drásticamente los recursos humanos y materiales. Los cambios propuestos constituyen un retroceso metodológico al reforzar de manera excesiva los contenidos memorísticos, y suponen un obstáculo para la igualdad de oportunidades al establecer reválidas al final de cada etapa educativa, obviando la formación integral que exige la sociedad del conocimiento. A ello se suman otras trabas legales, tanto en lo referente a la subida de las tasas académicas como en dificultar el acceso a las becas.
El Ministro debería admitir que cualquier reforma del sistema educativo que se pretenda acometer ha de conjugar el incremento real de su calidad y la defensa de la igualdad de oportunidad. Entre tanto, están hipotecando el futuro de generaciones de jóvenes que ahora más que nunca están necesitados de formación. En conclusión, las medidas impuestas para ahorrar en educación sólo servirán para retrasar aún más la salida de la crisis.
La ley que prepara el Ministerio de Educación recupera el sistema de selección de directores de colegios e institutos que recogía la ley educativa aprobada en 2002 durante el Gobierno de Aznar (LOCE), y que cambió la actual ley (LOE), aprobada en 2006, durante el Gobierno Zapatero. Hasta ahora, la decisión de padres y profesores para elegir entre los aspirantes a director pesaba un 60%. Ahora sus votos solo valdrán un 30%. La opción de la Administración será, pues, decisiva. Con la ley del 2002, los docentes se quejaron de una especie de caza de brujas a los directores que resultaban incómodos a la Administración. “Los representantes de la consejería puntuaban con un cero los proyectos de algunos candidatos, de tal manera que, aunque en el resto de criterios tuvieran buena nota [experiencia, valoración de la inspección], se quedaban fuera”, El texto también da más poderes a los directores. Por ejemplo, podrán “establecer requisitos y méritos específicos” que habrían de cumplir los profesores que quieran trabajar en sus centros y “rechazar, de forma motivada, la incorporación de personal procedente de las listas centralizadas”. Los que pierden toda su capacidad de decisión son los Consejos Escolares, formados por padres, profesores, alumnos (en secundaria) y otros trabajadores, sobre los presupuestos, los proyectos educativos o los procesos de admisión de alumnos: su misión será “evaluar” e “informar”.
Todos estos recortes afectan por supuesto al alumnado de TORREJÓN DE LA CALZADA.
La aplicación de todas estas medidas, se ha traducido en nuestra Comunidad autónoma a través de la siguiente normativa:
1º. La Consejería de Educación y Empleo ha suprimido las ayudas para libros de texto y material curricular para todas las etapas educativas. En su lugar, se anunció durante el verano la puesta en marcha de un sistema de préstamo de libros que en realidad no existirá. Simplemente, se mantendrá una partida económica que se aplica todos los años desde que se eliminó el anterior sistema de préstamo. Con dicha partida se financia la compra de libros de texto por los centros educativos para entregárselos a las familias que no los pueden adquirir por ausencia total de ingresos económicos .
2º. La Consejería de Educación y Empleo ha realizado cambios en la normativa de comedores escolares para eliminar las becas de comedor con carácter general, cambiando el sistema por reducciones en la cuota que pone en mayores dificultad económicas a las familias, y abre la vía para que el alumnado pueda llevar la comida de casa. La Comunidad de Madrid ha confirmado que no piensa garantizar ni la refrigeración de los alimentos ni su adecuado calentamiento. Únicamente permite que se use el espacio, faltaría más, y deja en poder de los centros educativos la decisión de si debe o no cobrarse por ello.
3º. La nueva orden 2939/2012, produce cambios en la normativa de escolarización en los centros educativos. La creación de la zona única solo sirve para intentar beneficiar a unas pocas familias que quieren escolarizar a sus hijos e hijas en centros educativos alejados de sus lugares de residencia habitual, supone que otras perderán las plazas cercanas a su domicilio, es decir, que la opción de unos supondrá el perjuicio para otros.
4º. La creación de una nueva tasa por matrícula en los Ciclos Formativos de Grado Superior de 180 euros que perjudica nuevamente a las familias en su ya maltrecha economía, llegando a plantearse situaciones tan injustas que impiden a algunos alumnos y alumnas comenzar o continuar estudios de formación profesional. La Consejería de Educación ha decidido cobrar 180 euros a todos los alumnos de los Ciclos Formativos de Grado Superior, incluso a aquellos que habían iniciado sus estudios en el convencimiento de que eran gratuitos.
5º. La subida en las tasas de la escuelas infantiles y universidades.
En Torrejón de la Calzada el gobierno del PP podría haber paliado este ataque a la educación simplemente con dedidcar una parte de lo que dedica a asesores y personal de confianza a ayudas para libros, material escolar y comedor. Si no lo hace es porque en buena medida el equipo de gobierno comparte los principios del Ministerio de Educación y de la Consejería correspondiente de la Comunidad de Madrid.
Inmaculada Blázquez de la Cruz
Portavoz Adjunta del GLITC
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| Inmaculada Blázquez de la Cruz |